Todo el mundo en el buffyerso sabe que Billy Idol le robó el look a Spike. Si no era bastante evidente viendo a Spike punk en Fool for love, la misma Buffy nos lo confirma en la séptima temporada. Pero hay una cosa que es propia de Billy y que Spike no lleva, y que siempre me ha dado que pensar: las cruces. Billy Idol siempre se ha caracterizado por ir llenito de crucifijos por todas partes, colocados a tuiplén. ¿Por qué?
Vamos a averiguarlo en esta entrevista inédita para el Rolling Stone de 1985
Ah, para quien no lo sepa, el nombre de Billy es auténtico, se llama William Broad en la vida real.

Agradecimiento especial: Me he permitido coger un par de expresiones de nuestro querido follatrolls para darle más sabor al personaje... Billy Idol en inglés habla muy pintoresco, y dice muchas palabrotas, pero si hablase en español estoy segura de que hablarían parecido. FT ha accedido encantado de hacer un “cameo” como “doblador” de Billy Idol.  
 

Las series BTVS y ATS así como los personajes que de ellas aparecen pertenecen a Whedon, Greenwalt, La WB, la UPN, la Fox o quien quiera que tenga ahora sus derechos comerciales, aunque sin ninguna duda yo tengo muchos más derechos morales sobre ellos porque los trato con infinito más respeto, aprecio y conocimiento. Billy Idol es una persona real que obviamente se pertenece a sí mismo, aunque ya quisiéramos los demás poder hincarle el diente.
La historias aquí escrita y mis personajes originales sí me pertenecen. No tengo intención comercial. Is only for fun!

 


La entrevista
 

(Cruces, droga y Rock´n´Roll)

Autor: demoniodehiel


Rating: NR-13

 


Hacia 1985
 

El periodista sonríe, tentativamente. Lleva tiempo esperando a que Billy comience a hablar, mientras se toma la copa, termina la charla con un par de amigos, queda (al parecer) con tres jóvenes tan evidentemente disponibles como ansiosas por complacerle y luego pide otro vaso de lo mismo, y un igual para el periodista, que bebe un sorbito educadamente. Bueno, sólo uno porque si tuviera que seguir a las estrellas de rock al ritmo que llevan acabaría hospitalizado a causa del hígado antes de terminar ni uno de los artículos que tiene pendientes para la revista, claro. Menuda cuadrilla de viciosos degenerados están hechos todos ellos.
Toma unas notas preliminares acerca del cantante que tiene delante, su aspecto, pantalones de cuero, una camiseta de tirantes, pelo agresivamente erizado rubio platino, muñequeras y chatarra por todas partes, colgantes y collares, sus expresiones desenfadadas y su impresionante carisma (mucho más al natural todavía que en el escenario), ese personaje que no parece abandonar nunca, ni cara a cara. No es la primera vez que lo entrevista, aunque sí la primera que al parecer va a responder a su pregunta de esta noche. ¿Por qué se empeña en llevar tantas cruces colgadas cuando es evidente que no es cristiano?
-Bueno, Billy-dice, aprovechando el momento en el que las tres chicas se marchan, lanzándole miraditas y besos por encima del hombro, Billy les guiña el ojo, sonriente, mirándolas hasta que salen del local - ¿Por qué las llevas? Se ha rumoreado siempre (ja,ja, qué chistoso) que te ponías esas cruces para ahuyentar a los vampiros. Más específicamente a un vampiro al que se dice que le copiaste el look.
-Bueno, sí, pero eso era antes ¿sabes? Al principio, en Londres. Por el 75.
-Oh... entones...era verdad.
-Claro ¡me dijo que me partiría la cara y luego me dejaría más seco que la mojama! – Billy silba por lo bajo- Vaya susto que me dio, joder.
-¿Quién?
-El vampiro rubio. Spike.-asiente Billy, como si lo supiera todo el mundo, el periodista traga saliva, un poco confuso - Era un cabrón peligroso. Vale, es verdad, le robé el look.- se queda un poco pensativo- Y también me tiré a la morena esa que iba con él, que estaba un poco loca, pero bueno a mi es que me gustan todas, tengo un pequeño problema con eso...¿qué estábamos diciendo, man?
-El..la..los...¿O sea que era cierto?
Billy sorbe ruidosamente por la nariz, más que seguramente aún con restos de cocaína, a juzgar también por lo turbio de su mirada. Asiente, muy serio.
-Si, claro! Al principio. Resulta que el tal Spike era un vampiro, ¡y cogió un cabreo de mil pares! Porque el pelo platino y todo esto lo empezó a llevar él y me vio y ¡joder! cómo se puso. Pero lo que pasa es que el garito estaba a toooope de gente, sobre todo tías ¿sabes? Es que las tías me adoran. Y tuvo que largarse, pero me dijo que ya me pillaría y pregunté a la gente entendida, y me dijeron esto de las cruces y tal.
-¿Qué...gente entendida?
-No se, alguna-Billy encoge los hombros desnudos, incitantemente, sonríe-Había un par de tipos, unos raros que iban siempre metidos en este tipo de cosas por la vieja City. Y bastante cargados también jajajaja. Espera...sí, a uno lo llamaban Ripper. El otro no me acuerdo, un tipo remilgado. Bueno, unos tíos que entendían de eso.
-El periodista asiente con la cabeza, tomando nota nerviosamente.
-Pero en realidad has dicho que no usabas toda esa...parafernalia de las cruces por él ¿no? Por el...esto...vampiro...que le....quitaste la imagen.
-No, no, ya no. O sea, en realidad es por el otro.
-Ah...es que hay otro.
-¡Claro, man! ¡El otro vampiro, el moreno!-exclama Billy, asintiendo enfáticamente, el periodista parpadea sobresaltado.-Lo conocí una noche, en París. Acababa de salir de una actuación, y justo le había dado esquinazo a la prensa y a la banda y me iba...ya sabes. A hacer un poco de Paris la nuit ¿eh? A echar un par de polvos y eso, ya sabes. Chicas francesas ¡Wow! Iba todavía lanzado- el periodista asiente, garrapateando sus notas taquigráficas a toda velocidad, el músico se inclina hacia él de repente- Y me metí a un garito, el primero que vi que tenía marcha. Y de repente una voz me llamó.
Silencio.
-Te llamó.
-Sí
-Bueno...¿y?
-Pues...me quedé un poco flasheado ¿comprendes, man? O sea, a mí sólo me llama William mi madre-dice Billy, meneando la cabeza. Echa un trago del vaso, lo deja sobre el mostrador, la quincalla que lleva en torno a la muñeca tintinea contra la barra. –Era un tío moreno, bien parecido. Muy grande, muy cuadrado. Y estaba como...pucheroso. Le temblaban los labios, y tenía los ojos como si fuera a llorar de la emoción por algo. -se inclina hacia el periodista y gesticula, expresivamente- ¡Joder, cómo me iba a imaginar que ese...mastodonte iba a arremeter contra mí!
-¿Arremeter?
-¡Claro, man! ¡Como un jodido mastodonte!-dice Billy, recostándose de nuevo-¡El jodido bastardo arremetió como un toro enfurecido!
-¡¿Para pegarte?!
-¡¡Que va!! ¡Para meterme mano, tío, casi se me folla ahí mismo! ¡Joder, casi no me lo puedo quitar de encima! ¡Le sacudía y era como pegarle a una jodida piedra! Si no aparece a salvarme toda la jodida banda, el muy cabrón me hace un agujero nuevo
-
Oh
-Ya me tenía empotrado contra el sofá de ese puto reservado de maricones ¿eh? Y con los pantalones en los jodidos tobillos
-Glups
Billy echa otro trago. Parece pensarlo mejor y echa un segundo. Lo señala con el dedo
-O sea... no tengo nada contra los gays ¿vale? Tengo muchos amigos gays. Joder, habrás visto a mi guitarra...
-Er...¿sí?
-Pues eso. Pero a mi no me va ese rollo, me van las señoritas ¿de acuerdo? Lo sabe todo el mundo.- tuerce el labio, con ese gesto tan suyo-Sobre todo sus madres.
Se queda un momento callado, luego estalla, nervioso.
-¡Y menos si me empotran a la fuerza asfixiándome debajo de un matraco borracho berreando en irlandés!
El periodista respinga sobresaltado, luego coge el vaso de la barra y echa un trago largo.
-Bueno pues... no sé que decir-murmura
-Qué vas a decir, tío. ¡Me intentó follar un vampiro obseso de cien kilos más gayer que la madre que lo parió! –gruñe una palabrota por lo bajo- ¡Y todo el tiempo se empeñaba en llamarme William!
-¿Y no te...sirvieron las cruces que llevabas para el...primer vampiro? El ¿rubio?
-Nop-dice Billy, suspirando-O sea, si, joder ¡gracias a Dios! Se le quedó una grabada justo en toda la polla cuando...espero que le doliera como el infierno. Pero no eran bastantes ¡tú no sabes cómo estaba!- aspira de nuevo por la nariz, nervioso.
-¿Y tienes idea de quién era?
-No-Billy Idol niega con la cabeza, varias veces. Luego frunce el ceño- ¡Pero no me pillará de nuevo desprevenido! Después de eso es cuando empecé a llevar TODAS las cruces. Y más cosas.
Billy se queda un momento pensativo, luego mete la mano un poco hacia sus pantalones, sonríe con aire misterioso.
-Eh, tío ¿quieres ver mi estaca?-pregunta
El periodista traga saliva, parapetándose tras su vaso. Piensa unos momentos y luego huye apresuradamente del local, abandonando el cuaderno tras de sí.
Billy Idol se queda mirando un rato su estela, parpadeando. Se termina la copa.
-Joder, qué mal le sientan las drogas a algunos-dice.



FIN

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